Desplome industrial: las pymes más afectadas ya no pueden abonar salarios
La recesión económica que consiguió el combo de políticas que lleva adelante el gobierno de Javier Milei está afectando en mayor medida a los hogares de medios y bajos ingresos –especialmente trabajadores y jubilados—y, en cuanto al entramado industrial, recae con más crudeza en las pequeñas y medianas empresas. Dispuesto a borrar de un plumazo a buena parte de la matriz productiva en manos de pequeñas y medianas empresas y, con ellas, el trabajo generado por este segmento, la administración de La Libertad Avanza alienta una economía de enclave para inversiones extractivistas y una competitividad de salarios bajos para compañías exportadoras. El último relevamiento de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) advierte de un nuevo retroceso de la actividad manufacturera pyme, con una caída en julio de 1,8 por ciento mensual y de 17,8 por ciento interanual. Con la seguidilla de caídas más extensa y profunda de la historia, en apenas nueve meses de gobierno anarco-capitalistas, dos de cada diez pymes advierten que tiene problemas para pagar salarios.
El primer semestre de la gestión de Milei, momento en que se profundizó el ajuste, estuvo marcado por la recesión económica, lo que provocó el cierre de casi 10.000 empresas, plantas de producción, negocios y emprendimientos. Este colapso afectó principalmente a pequeñas y medianas empresas, que representan la mayor parte del tejido productivo del país. No obstante, un 70 por ciento de los despidos fueron de las grandes empresas (aquellas con más de 500 trabajadores), según un informe del Centro de Economía Política Argentina (CEPA). De acuerdo con el informe, las grandes empresas son las responsables del 70 por ciento de los despidos registrados entre noviembre y mayo últimos, a pesar de que el 99,5 por ciento de los cierres que se produjeron afectaron a las firmas con menos de 500 trabajadores. Esto se debe a que las pymes que no se ven obligadas a cerrar intentan hasta último momento mantener sus plantillas. Primero, porque las plantillas son más reducidas y un recorte las deja en muchos casos al borde de la imposibilidad de seguir operando. Segundo, estas empresas tienen, en caso de una recuperación, mayores dificultades para la re-contratación de mano de obra calificada.

No hay comentarios:
Publicar un comentario